Salí de Neuquén hacia Zapala con los ErgoGrip puestos y llegué sin ese hormigueo en los dedos que me acompañaba siempre. A las cuatro horas todavía sentía la mano suelta, algo que con los puños originales no me pasaba.
Escenarios concretos donde el confort del manubrio deja de ser un detalle: viajes encadenados por la Ruta 40, tramos de ripio con vibración sostenida, invierno con guantes gruesos y jornadas que pasan las seis horas de marcha. Cada caso describe el problema, qué se modifica y qué cambia en la conducción.
Contanos qué moto usás, qué ruta pensás encarar y cuántas horas seguidas vas a manejar. Con eso te indicamos si conviene empezar por puños, contrapesos o el kit completo, y coordinamos una visita al showroom para probar la posición sobre la moto.
Antes de escribir, podés mirar cómo trabajamos en nuestro proceso de instalación o volver a la página principal para repasar el catálogo.
Comentarios de motociclistas que armaron su moto para rutas largas y hoy notan la diferencia en el manubrio, la muñeca y la espalda después de varias horas de marcha.
Salí de Neuquén hacia Zapala con los ErgoGrip puestos y llegué sin ese hormigueo en los dedos que me acompañaba siempre. A las cuatro horas todavía sentía la mano suelta, algo que con los puños originales no me pasaba.
El soporte TrailMount me aguantó dos viajes de ripio sin que el teléfono se moviera un milímetro. Antes se me desconectaba el cargador por la vibración, ahora ni lo pienso. Lo saco en diez segundos cuando paro a cargar nafta.
Compré el kit Control Ergo antes de un viaje de invierno y los cubrepuños fueron lo que más se notó. Con guantes gruesos igual llego a los comandos sin soltar el manubrio. Los contrapesos cambiaron bastante el traqueteo en ruta.